La plomería es de los servicios donde más caro sale esperar. Una fuga pequeña detrás de un muro puede pasar semanas sin verse y aparecer como humedad, moho o un recibo de agua disparado; para entonces el problema ya no es la tubería, es el muro.
Un plomero con oficio empieza por localizar el origen antes de romper nada. Si la primera propuesta es picar sin haber diagnosticado, vale la pena pedir una segunda opinión.