La mayoría de los problemas de "internet lento" no son del proveedor: son de la red interna. Un módem en una esquina de la casa, muros gruesos y una decena de dispositivos peleando por el mismo canal producen exactamente los síntomas que se le achacan a la compañía.
La solución casi nunca es un repetidor más. Es cableado hacia los puntos que importan y puntos de acceso colocados donde la gente realmente usa la red.